Controlar el fondo y las sombras de un objeto pequeño como un colgante o un jarrón puede parecer mucho más fácil cuando te enfrentas a la enormidad de fotografiar un mueble, una silla o una pieza decorativa de tamaño grande. Las sombras, la luz y los defectos del fondo que pueden disimularse fácilmente en una fotografía de un producto pequeño, se multiplican exponencialmente al fotografiar objetos grandes.
Te sugerimos algunos trucos y te presentamos algunas de las originales soluciones que han ideado los artesanos de artesanum:
- Encuadra el objeto en el centro de la fotografía y procura que se vea todo lo grande posible. Recuerda, lo importante es el mueble, no el fondo.
- En el caso de muebles, es especialmente importante iluminar la escena para evitar grandes sombras que oculten partes importantes del objeto fotografiado.
El fondo:
Siempre hemos dicho que lo mejor es que el fondo de cualquier foto sea uniforme. En el caso de los objetos grandes es especialmente difícil, pero puede conseguirse:
- Con cartulinas o pared blanca, la opción más sencilla
- Con una tela grande tendida desde el techo hasta el suelo e incluso cubriendo buena parte de éste. Procura que la tela no esté arrugada y que su color contraste con el del objeto (ver arriba la foto de la silla).
- Usando una textura más o menos uniforme como el césped o los azulejos (ver foto de la mesilla). Procura hacer este tipo de fotografías desde arriba para que el suelo quede de fondo.
- Añadiendo un thumb mediante herramientas de edición de imagen como Photoshop. Cuidado con esta opción, es preferible un fondo con algo de textura que un fondo demasiado artificial. Si eliges esta opción usa siempre el fondo blanco.












